3/24/26
Como coach emocional y fundadora de Matermur, llevo más de 5 años acompañando a mujeres que se enfrentan a la difícil decisión de separarse o divorciarse.
He visto la confusión, el miedo y la culpa que muchas sienten en esos primeros momentos, y sé lo abrumador que puede ser. Por eso quiero compartir mi experiencia y la de muchas mujeres que forman parte de Matermur, para que sepas que no estás sola y que hay formas de avanzar con claridad y seguridad.
1. Escucha tus emociones y date tiempo
Recuerdo a Laura, una de nuestras socias, que llegó a Matermur sintiéndose atrapada y culpable por pensar en separarse. Lo primero que hicimos fue trabajar en reconocer sus emociones: miedo, tristeza y confusión. En Matermur, tanto en nuestros encuentros presenciales como en las sesiones online, animamos a las mujeres a parar, respirar y escuchar lo que realmente sienten antes de tomar cualquier decisión.2. Reflexiona sobre tu bienestar y el de tus hijos
Muchas mujeres nos dicen: “No quiero separarme porque afectará a mis hijos”. He aprendido que los niños se benefician más de padres felices y equilibrados que de una convivencia basada en tensión y conflictos. En nuestras sesiones presenciales y online, exploramos juntas cómo priorizar el bienestar de cada miembro de la familia, buscando soluciones que minimicen el impacto en ellos.3. Busca apoyo antes de decidir
No tienes que decidir sola. En Matermur, conectamos a las mujeres con grupos de apoyo, talleres y coaching individual. Desde mi experiencia, quienes buscan consejo y acompañamiento sienten más seguridad y claridad al dar este paso. Las historias que compartimos en nuestras sesiones son un recordatorio de que no estás sola y que hay caminos posibles.
4. Date permiso para poner límites
Recuerdo a Carmen, que sentía miedo de ser juzgada por su familia. Trabajamos en Matermur para que identificara sus necesidades y aprendiera a poner límites saludables, tanto con su ex pareja como con su entorno. Decidir separarte no es egoísta: es un acto de autocuidado que protege tu equilibrio emocional y el de tus hijos.Conclusión:
Tomar la decisión de divorciarte no es fácil y no existe la opción perfecta. Pero con apoyo, información y acompañamiento, puedes dar pasos conscientes que te acerquen a tu bienestar. En Matermur trabajamos tanto de forma presencial como online, ofreciendo un espacio seguro donde cada mujer puede compartir, aprender y fortalecerse. Estoy aquí para acompañarte y ayudarte a sentir claridad y confianza en tu proceso.6/22/22
Cuando te conviertes en madre, el primer día que ves las dos rayitas en el predictor, tú mundo cambia tú percepción cambia y tus valores y objetivos cambian.
Cuando tu hijo llega el mundo, tú ya eres otra totalmente distinta, has dejado de comer muchas cosas que te gustaban, has dejado de ir o de hacer cosas con las que te sentías feliz, y has dejado de pensar en ti para pensar en dos.
Durante los primeros días y semanas, tú no eres tú, solo eres alimento, cobijo, y mimos para otra persona, no puedes ducharte, no puedes dormir, no puedes ni siquiera ver la serie que te encantaba... Porque ya vives para otra persona.
Y aunque actualmente hay muchos padres involucrados en la crianza, es muy difícil que lleguen a ese nivel de implicación, aunque ahora tengan las mismas horas y responsabilidad dentro de ese núcleo familiar.
Es por ello que nos sentimos cansadas, agobiadas, ninguneadas, con muy poca autoestima y poco poder de decisión, al final dejamos que los demás decidan por nosotros debido a nuestra agotamiento mental y físico.
Eso déjame decirte que con el tiempo no mejora pero tu cuerpo se adapta a ese ritmo, y vas volviendo a tu vida pre-madre.
Cuando tome la decisión de separarme, igual que millones de madres que también lo hacen, pensé en que no sería capaz de pasar una noche sin mis hijos, de pasar un día sin que me contaran que habían hecho, o sin ver sus expresiones cuando algo los fascina o descubren algo nuevo...
He de decir que la primera noche sin ellos fue muy dura, pero sabía que lo estaba haciendo por un bien mayor, que era darle la estabilidad y la felicidad que merecían.
Ahora pasado este tiempo sé que tome una buena decisión, y que gracias a ella puedo decir que soy mejor madre.
Por qué ser madre como dice Laura Baena no es renunciar, ser madre no te prohíbe ser amiga, hermana, esposa, trabajadora, compañera... Pero nosotras como madres sí que sentimos que cada vez que damos un paso en una dirección diferente estamos quitando valor a nuestros hijos.
Pues bien te diré que desde que soy madre separada, disfruto mucho más del tiempo con mis hijos, estoy mucho más disponible para ellos, y valoro mucho más cada acción y cada momento que compartimos.
Porque si eres madre mientras cocinas, lavas, limpias, hablas por teléfono con tu amiga o con tu madre, atiendes un email de tu jefe, o estás viendo la serie a la que estás enganchada, no estás siendo madre, está haciendo un ente que divaga por ahí, sin prestar atención y que está agotada de hacer 100 cosas a la vez.
Serás una persona que pierde la paciencia fácilmente, serás una persona que por no discutir con tus hijos acabarás haciendo su trabajo, serás una persona que permitirá que te falten el respeto y que incumplan normas por el hecho de que no estás para guiarlos y hacerlos discernir entre el bien y el mal.
Si confías, y sabes que el tiempo que no estén contigo van a estar bien, vas a ser mejor madre. El truco está en el autocuidado, en disfrutar cada momento sin prisa y sin sentirte culpable. Porque igual que cuando estás con ellos estás 100% concentrada, en el trabajo te volverás mas responsable, cuando estes con tus amigas cenando disfrutarás sin miedo y sin culpa. Organizaras tu casa sin la tensión de que a los 5 minutos este todo destrozado otra vez. Y cuando vuelvas a ser madre estarás tranquila, relajada y enfocada en esa parte de tu vida qué es la crianza de tus hijos.
Hazme caso, pruébalo y cuéntame qué te parece
1/31/22
En otra entrada anterior de este blog os conté cual era el mayor miedo de toda madre divorciada y en esta ocasión os voy a contar el segundo en el ranking de los 5 peores...
¿ME QUEDARÉ SOLA POR EL RESTO DE MI VIDA?
Si te pasó como a mí, que cuando me separé no solo perdí a mi pareja sino que también perdí mi círculo mas cercano, porque era una pareja con la que solíamos salir junto con sus niños y los míos, todos en compañía, así que el comienzo fue solitario en parte.
Si compartes la custodia de los niños con el padre, al menos tendrás algún día libre para salir a hacer alguna actividad nueva, que toda la vida has querido hacer pero que no te has atrevido, pues te digo que AHORA ES EL MOMENTO, fuera miedos!!
Es importante sanar antes de empezar a tener citas y tratar de hacer tiempo y espacio para un hombre en tu vida. El día que estés preparada, querrás comenzar a tener citas y eso trae consigo un conjunto completamente nuevo de temores.
Y dentro del mundo de las citas y de volver a tener pareja, los dos mayores temores relacionados con las citas son:
1. ¿Hay algún buen hombre por ahí?
2. ¿Cómo afectarán mis citas a mis hijos?
Recuerda que debes enseñar a un hombre cómo tratarte. Este es uno de mis libros favoritos sobre citas (escrito por una mujer para mujeres). Me encanta cómo realmente dice las cosas como son y te hace detenerte en seco. Me reí tanto que lloré la primera vez que leí este libro y además Johanna ha creado una cuaderno de trabajo para que pongas en práctica todo lo aprendido.
Lo más importante es que disfrutes del proceso y que seas consciente de que NO NECESITAS a un hombre para sobrevivir; así te será mas fácil decidir si esa persona se merece una segunda cita contigo.
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Cuando te separas es fácil sentirse sola, pero tengo que hay mucha gente en tu misma situación, y debes construir tu red de apoyo que te entienda y que sepa ayudarte. Pásate por nuestro grupo de Telegram y te ayudaremos encantada. Hay muchas mujeres valientes en él.
1/25/22
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El día que decidí separarme, fue hace muchos muchos años, pero desde que tomé la decisión hasta que realmente saqué mi ultima maleta de esa casa han pasado muchas cosas, la mayoría regulares, porque soy muy optimista. Y todo lo hice Por mis hijos.
Ahora que se han cumplido 3 años desde que salí de esa casa, sé que mis dos hijos están felices, y que nosotros intentamos ser lo más civilizados posible mientras estamos juntos los 4 en la misma habitación me hace pensar que igual, en esa época, no tenia razón.
La verdad, al principio pensaba siempre en mi hijo, (en esa época solo tenía uno), y en que ÉL era un buen padre, aunque fuera un marido..., fui dejando pasar cosas, haciéndome cada vez más pequeña, y dándole todo el poder sobre mi vida y la de mi hijo a EL. Hasta que un día me arme de valor y salí de casa por primera vez, con mi hijo de la mano.
Esa situación no duró mucho, apenas dos meses, en los que Gracias a mis padres y mi familia pude darme cuenta de que yo no era menos que nadie y no podía dejarme mangonear.
En ese momento comencé a recuperar mi vida, pero "pensando en mi hijo" volví a casa.
Al mes siguiente estaba embarazada del segundo, con las cosas a medio arreglar y con la firme convicción de que no volvería a dejar tratarme así.
Pero la verdad, soy de mente abierta, demasiado buena hasta para discutir por el canal de la tv y la rutina se volvió a apoderar de nosotros.
Ojo, que no le hecho la culpa a EL, esto fue lo que yo acepté y permití, pero si lo volviera a pasar, no dejaría que sucediera.
Porque la verdad, lo que necesitan los niños son unos padres felices, juntos o separados.
Y nosotros ahora estamos demostrando que somos mas civilizados por separado que juntos, y como dice mis amigas, somos por separado nuestra mejor versión, porque el sol y la luna por separado son preciosos pero juntos son un peligro mortal.


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